Un fin de año más, otro año que se acaba y uno nuevo que viene, un 2005 que empieza con una bonita rima que se escuchó después de que la bióloga Ana Obregón “obligara” al señor Ramón García a decir Feliz 2005 en vez del ya planeado Feliz Año Nuevo.

Un traje con el que no me sentía nada cómodo, unos zapatos que al final no hicieron tanto daño gracias a los consejos y trucos de una madre experta, una camisa azul sin corbata que acabó con numerosas manchas, la mayoría de chocolate.

Una fiesta extraordinaria, con música de sábado, lo normal pero con un buen rollo impresionante entre toda la gente. Una noche especial que pasé con todos mis amigos (faltó alguno quizás) y con muchas, muchas risas. Tal vez sobraron algunas cosas, pero es lo que pasa siempre cuando el alcohol anda paseándose entre todos pero al final, son cosas entre personas que seguro que se acaban arreglando, o eso espero al menos.

¿El resultado de esta gran noche? Un cansancio impresionante y, sorpendentemente (si ya..) una gran resaca que espero que no dure mucho más que hoy. Espero que vuestro fin de año haya sido al menos, tan bueno como el mío.
Ahora empieza el año, sería cuestión de fijar algunos propósitos pero, pensándolo mejor ¿para qué ponerlo si al final no los voy a cumplir? Además, ya estoy yendo al gimnasio y no fumo, así que mis propósitos no serían demasiado originales. Quizás leer un número determinado de libros como hizo pjorge

Espero que este año que entra sea mejor que el anterior y que tengais salud, que eso es lo que importa.