Howard Phillips Lovecraft, escritor, misántropo, gatófilo y lector compulsivo, fue el genio de la literatura de terror que nos legó el ciclo de los Mitos de Cthulhu y cambió para siempre la noción del género apoyándose en todo lo que aprendió de Poe, Maupassant, Hope Hodgson y otros. Pero antes de que se convirtiera en autor de culto, Lovecraft vivió una infancia y juventud realmente mágicas. Todo ese mundo infantil sería el que le ayudaría a conformar la cosmogonía que de adulto crearía.

Estas tiras cómicas son una crónica de esa juventud apócrifa y no narrada nunca antes -salvo en mentirosas biografías- que vivió Lovecraft. Os presentamos al Joven Lovecraft.

Así es como se presentan las tiras de El Joven Lovecraft. Las he descubierto hace poco gracias a Jorge Letralia y, aunque la mayoría tienen un humor demasiado rolero y friki, creo que los que no sois cercanos a este mundo las podríais llegar a entender e, incluso, a haceros gracia.

El dibujo es simplemente genial, todo en blanco y negro salvo algunos pequeños detalles. No soy un experto en dibujo ni mucho menos, pero me encanta como queda esta técnica de dibujo y el estilo de dibujar de los autores (son dos) es simplemente genial (para mi gusto, ojo). Si os gusta el mundo de Lovecraft, o el de las tinieblas o el de la fantasía simplemente os recomiendo que le echeis un ojo a su archivo que ya cuenta con unas cuantas tiras.

Una de las que más me ha hecho gracia es esta:

Simplemente genial.