Wikipedia y los topónimos

Hace ya un tiempo que ando colaborando en la Wikipedia en diferentes articulos, editando información incorrecta, corrigiendo faltas de ortografía y creando algunas páginas. Hay una normativa muy bien estructurada para la edición de artículos, de lo que no es la wikipedia, de como corregir el vandalismo, todas muy correctas y lógicas pero, hay una que me hierve la sangre, y mucho, y es la posición que toma Wikipedia ante los topónimos

La Wikipedia defiende la utilización de los “topónimos castellanos”. Es decir, aparte de los que no tienen “versiones”, escoger la “versión castellana” de los topónimos de comunidades con dos lenguas. Es decir, se prefiere Lérida a Lleida o Sangenjo a Sanxenxo. Las razones que da la wikipedia son que no decimos München o Bordeaux, sino que utilizamos la traducción al castellano. Puede parecer lógica pero para mi no lo es. En esos casos se utiliza la “versión en castellano” porque la ortografía y pronunciación del castellano hacen muy difícil o imposible pronunciar correctamente esos topónimos pero no es nada complicado decir Ourense o Girona (se puede pronunciar jirona si se quiere) en el idioma castellano. Además de que los topónimos en “versión castellana” no existen. Según los estatutos de autonomía (al menos el catalán y el gallego hasta donde yo sé) dicen que las localidades de la comunidad serán nombradas únicamente en sus “versiones gallegas/catalanas”, que son las que eran originariamente, dado que esta traducción se llevó a cabo en esos 40 años oscuros que nadie quiere recordar pero que, desgraciadamente, siguen presentes en algunos ámbitos de nuestra vida.

Si es oficial una “versión” del topónimo no entiendo por qué se tiene que usar la otra “versión” que es oficial o no existe. Se puede poner una redirección como se hace ahora con las versiones oficiales y punto. En fin, que no lo entiendo la verdad y por más que leo discusiones y discusiones no les veo que tengan razón ninguna. Algún día espero que esta política de la Wikipedia cambie.

*Nótese el uso de las comillas.

14 opiniones en “Wikipedia y los topónimos”

  1. Yo estoy contigo. Deberían dejar poner el nombre tal como es en la lengua original de cada sitio. Anque sólo sea con las que están en España, porque está claro que nadie dice München, pero… ¿Ourense o Lleida? Yo sí.

  2. Recuerdo un pueblo de Ourense…en la etapa franquista era “Nido del Águila”…más tarde con el estatuto fue “O niño da aguía”…y en español ha salido en más de un sitio como “El niño de la Guía”.
    Ver para creer…

  3. Algunos casos como el de Sanxenxo también trae cola… Si lo quieren traducir, qué sería, San Ginés más bien, ¿no?

    Yo mandé una corrección a una web por el estilo, pero era estadounidense, y me la aceptaron.

    Con tus mismos argumentos, si tiene una denominación oficial y otra “permitida” (obviamente que cada uno lo llame como quiera) pero más bien en plan coloquial, no sé por qué narices sólo puede estar la segunda. Aparte, si la web oficial del concello es Sanxenxo, y una simple búsqueda en google te da así como dos ceritos más de resultados…

    Es como Puenteareas, a ver en qué quedamos, Ponteareas o si te pones a traducir Puentearenas y allá tú XD . Y ya de paso Puentevedra, porque si no ya me dirás tú qué coherencia… XDDD

  4. Tienes toda la razón, tengo un amigo que colabora con la comisión de toponimia de la Xunta y es su caballo de batalla diaria. Le voy a comentar lo de la Wikipedia, que seguro que no lo sabe.

  5. Yo soy partidario de nombrar cada país y ciudad con su nombre original… que luego lo más difícil de aprender un idioma es saber cómo se llaman los demás países en ese idioma, xDD

    Mirad Japón, que en japonés se llama “Nihon”…

  6. No sé en Cataluña o Galicia, pero aquí en la C.Valenciana tenemos oficiales tanto los topónimos castellanos como los valencianos.

    Hay algunas traducciones al castellano bizarras, como Oriola (es el nido del oriol) -> Orihuela (¿¿??) o Torre de les Maçanes (“torre de las almenas”) por Torremanzanas.

    Mi opinión es usar en castellano los topónimos que normalmente la gente (que habla castellano) usa en catellano, y en idioma original los que los hablantes de castellano empleamos. Por ejemplo, nadie dice “London”, pero casi nadie dice “Lérida”.

  7. la verdad q da coraje….porque Jinzo,Rajó,Seijo…etc no hay por donde cogerlo.
    Pero como germanista…lo de Múnich pase…pero cosas como Aquisgrán por Aachen,Francfort por Frankfurt o Renania-Palatinado por Rheinland-Pfalz(q es casi más difícil de decir el nombre castellano que el alemán!!),es que no hay por donde cogerlo!

  8. Yo opino que el nombre debe ser el oficial.
    En la lista de pueblos de Vizcaya/Bizkaia Balmaseda aparece con V, cuando ya está en desuso.
    Hace muchísimos años que Balmaseda se escribe con B, omitiéndose las dos formas, pero la forma con V, repito, en desuso, y no es el nombre oficial.
    Lo dicho, algunas localidades, por difícil pronunciación se pueden poner en castellano, ¡pero nadie va a buscar Balmaseda con V!

  9. “Voy a A Coruña”

    MIGUEL GARCÍA POSADA
    La frase que da título a este artículo va, evidentemente, contra el sentido idiomático más elemental. Pero resulta posible con las normas administrativas hoy en vigor. De hecho, este verano he oído una frase equivalente en la radio: “El ministro X se dirigió a A Coruña”. Por supuesto, la locutora abrevió y dijo “a Coruña”, no sé si con preposición o con artículo; en cualquiera de los dos casos se comporta incorrectamente: si eliminó el artículo gallego, actuó contra el lenguaje administrativo, si suprimió la preposición, actuó contra la gramática castellana. El texto que ella leía debía de contener ambos elementos, y si no, era asimismo incorrecto. Por vía de la caricatura, el ejemplo ilustra el absurdo al que estamos llegando en materia idiomática.

    La distinción entre ‘y’ y ‘ll’ ha desaparecido en castellano para la mayoría de los hablantes. Pues bien, las normas administrativas obligan, o impelen, a decir y a escribir Lleida (al menos en los medios de comunicación), esto es, Yeida, lo cual ni es catalán, donde el fonema ‘ll’ está plenamente en uso, ni es castellano, donde esa palabra no existe y la verdadera es Lérida, que es la derivación popular del originario Ilerda; Lleida es la derivación popular catalana. Destaco lo de popular: la lengua no la hace nadie en particular, como la lingüística ha enseñado hasta la saciedad; la lengua es un código establecido por todos los hablantes de un idioma a través de los siglos: los catalanohablantes, el catalán; los castellanohablantes, el castellano, y así sucesivamente.

    ¿Tiene derecho la Administración a modificar lo que constituye un uso establecido por la secular voluntad popular? Parece más que dudoso. Desde luego, Cataluña está legitimada para utilizar los topónimos catalanes: Lleida, Girona, Figueres, etcétera. Pero es discutible que Cataluña, que es bilingüe, según reflejan todas las encuestas, deba renunciar al uso administrativo de la toponimia castellana, que forma parte también de su historia.

    Esto último nos lleva al centro de la cuestión. El castellano no domina hoy el territorio español como consecuencia de la expansión militar o imperial. Su rango dominante deriva de que en un momento dado, durante la Edad Media, se convirtió en la lengua franca -como hoy el inglés en el mundo- de quienes no sabían latín y hablaban vasco, aragonés y catalán y se sirvieron de una coiné vasco-castellano-navarro-aragonesa como instrumento de intercomunicación.

    Por ahí surgió su expansión, como han acreditado recientemente los estudios más solventes; de hecho, los documentos antiguos la llaman “lengua vulgar”.

    Por eso, al comenzar el siglo XVI, cuando aún no se habían producido agravios políticos de ningún tipo (las leyes de Felipe V, que son centralistas y ajenas a la tradición española), el castellano era la lengua de todas las Españas -de todas, no de una; hace bastante tiempo que se conoce la pluralidad nacional, la cual dista de ser un invento del irredentismo. Lo de la lengua del imperio o frases similares ha sido una trágica necedad de la ultraderecha fascista.

    Si no se entiende esta realidad no se entiende nada y caemos en las trampas de lo políticamente correcto, que es lo que está sucediendo con los usos de hoy. Resulta cómico oír a un locutor castellanohablante decir Yirona, que no se pronuncia así en catalán, donde la ‘ge’ suena como prepalatal, o pronunciar A Coruña (topónimo dudosamente gallego, por cierto). Sólo la corrección política, hecha en este caso de consensos y complejos, explica el dislate de que a nadie se le ocurra decir Paguís y, sin embargo, voceen Yeida las radios y televisiones. Quienes no hemos nacido ayer no incurriremos, seguramente, en semejante cursilería, salvo que nos obliguen a hacerlo, pero los más jóvenes acabarán profiriendo Yeida, Yirona, A Coruña y Ourense. Los más jóvenes y, quizá también, los más incultos.

    A los catalano-hablantes cultos que he tratado, y son muchos, nunca les he escuchado en castellano los topónimos catalanes, que reservan, como es lo adecuado, para cuando hablan catalán.

    Se trata, en definitiva, de respetar las lenguas, tanto la castellana como la catalana y la gallega y como cualquier otra; se trata de no encarcelar o poner sordina a realidades que sobrevuelan las veleidades administrativas. A ningún parlamentario español se le ocurriría pretender imponer en Estrasburgo (no Estrasbourg) el topónimo castellano Sevilla frente al legítimo francés Seville. Sería absurdo, ¿verdad? Pues nosotros estamos en el absurdo.

  10. Gracias, Eduardo, la mejor aportación a través del artículo de García Posada, y la única fundada y acertada, en mi opinión.
    Después de Franco han venido los otros nacionalistas. El caso es no estar nunca tranquilos.

  11. Hola, te equivocas en la apreciación de que el topónimo “no existe”. Por que lo diga un estatuto de autonomía no deja de existir…

  12. Pues no sé de dónde serás, pero en Sevilla decimos Orense, Lérida, Sangenjo, Bilbao, San Sebastián, Londres, Alemania, Estados Unidos…Es la Wikipedia en castellano, no la gallega, catalana, inglesa o búigara…

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