Seguro que muchos de vosotros habeis pasado bajo los efectos de la Procrastinación, esa ansiedad por hacer cosas cuando tenemos otras obligaciones más importantes que no nos apetece hacer (véase los exámenes por ejemplo).

Pues ahora creo que sufro de lo contrario, de anti procrastinación (por definir un palabro), ya que tengo muchas cosas que hacer pero no tengo ganas de hacer ninguna. ¿La razón? Pues que tengo tiempo, y eso es malo… demasiado creo yo.