Mi DNI lleva unos cuantos meses caducado y es hora de renovarlo. A mí me da un poco igual hacerlo o no, pero mi progenitora está un poco pesadilla con el tema así que mañana tendré que pasar la odisea de la renovación.

¿Por qué es una odisea? Pues por lo que ya habéis visto o leído muchos de vosotros en los diferentes medios de comunicación: por las largas colas que se hacen. La coñita es que las colas se crean porque la gente, muy maja ella, quiere su DNI electrónico en la mano y no le apetece esperar 15 días por el otro, que es perfectamente válido durante muuucho tiempo, por lo que va a la comisaría que dan ese tipo de DNI en mano (en otras comisarías solo dan el antiguo) en vez de ir a las que les queda más cerca. ¿Y qué ocurre? Pues que los que nos da igual que DNI nos den (véase yo) tenemos que levantarnos a las 6 de la mañana para coger vez para renovar el dichoso documento.

Pero bueno, levantarse a las 6 de la mañana es menos duro si llevas el iPod contigo.