Esto es lo que ocurre cuando el fútbol playa se mezcla con el fútbol 11, que un jugador del Almería llamado Negredo mete un golazo de falta antela atónita mirada de la barrera del Valladolid que ni siquiera salió de su posición cuando levantaron la pelota. Acabo de escuchar en El Larguero a Negredo y resulta que lo habían entrenado esta semana pero nunca habían metido gol. Esto es lo que pasa cuando se juntan la adrenalina, la técnica y la suerte en el disparo de una falta. Gran gol, una pena que fuera al Pucela, equipo que me cae especialmente bien.