Como muchos sabréis, este año me propuse hacer el curso de monitor de tiempo libre y lo terminé hace ya unos meses (en Mayo creo que fue), por lo que después de la teórica tocaba hacer la parte práctica, que consiste o en 250 horas o 15 días intensivos en un campamento. Yo opté, obviamente, por la segunda opción, ya que me atraía más un campamento intensivo y porque la organización donde hice el curso (Cáritas Santiago) tiene un campamento del que me habían hablado maravillas.

El campamento al que fui se llama, coloquialmente, Arnela y está situado pasando Porto do Son. Llevamos a más dce 40 niños de 14 a 18 años de todas las partes de Santiago de Compostela y alrededores y he de decir que ha sido una de las mejores experiencias de mi vida.

Cuando la gente ve Gran Hermano y no se explica como puedes cogerle cariño a una persona en tan poco tiempo es porque nunca ha ido a un campamento. No sé si es por estar las 24 horas del día juntos, o porque vas predispuesto a conocer gente y pasártelo bien o qué, pero en esos 15 días los 40 chavales se han convertido en mis niños y será así para siempre, incluso cuando se hagan mayores y algunos de ellos se hagan monitores y trabajen conmigo.

Y ya no puedo recordar más el campamento, porque si lo hago más me emociono y no es plan de llorar más, que un día de estos me voy a deshidratar si me descuido.

Banda Sonora: Cuando me vayaMelocos y Natalia de La 5ª Estación (cosas de las acampadas)