Después de una dura batalla entre mi memoria de prácticas, mi tutora, la escuela de tiempo libre y mi paciencia, ya soy oficialmente monitor de tiempo libre. Pese a haber trabajado ya múltiples veces como monitor no tenía aún el título (la ley contempla la colaboración de personas sin título si existe un ratio adecuado entre acampados y monitores).

Ahora ya lo tengo y ya lo puedo lucir, cosa que estoy haciendo estos días debido a que estoy en un campamento urbano en un pueblo a las afueras de Santiago de Compostela que me está dejando absolutamente derrotado, ya que entre los niños y las actividades y que se nos ocurrió hacer el Camino de Santiago desde el pueblo (son más de 20 kilómetros), pues estoy convertido en una especie de vegetal que necesita descanso este fin de semana.

Es por este trabajo y porque no he podido conectarme nada (a no ser a través de la HTC Magic) a la red por lo que no he escrito, pero ahora que he conseguido conectarme a través del módem 3G de Simyo, ya podré estar al día de todo y escribir por aquí. Eso sí, no intentéis localizarme por las mañanas, ya que en esos momentos estoy rodeado de pequeñas criaturas a las que tengo que hacérselo pasar bien.