Imaginémonos que de repente llego mañana a comer a casa con una costilla y un brazo rotos porque alguien me ha tirado por las escaleras, mi madre toda alocada por saber que alguien me ha empujado escaleras abajo a propósito me lleva a la comisaría a poner una denuncia. La conversación podría ser así:

Policía: ¿Te tiró alguien por las escaleras a propósito?
Manuls: Sí
P: ¿Y sabes quién fue?
M: Sí, por supuesto
P: ¿Me dices el nombre por favor?
M: No, no te digo el nombre porque no tengo que decirlo.

Una situación ridícula ¿verdad? Pues eso mismo es lo que está haciendo el PP (salvando las distancias) con el asunto de que han dicho que gente les ha espiado pero no dicen quien. La última declaración ha sido de la señora María Dolores de Cospedal soltando la perlita de No decimos nombres porque no tenemos que decirlos

Tirar la piedra y esconder la mano, escorrer el bulto… llamémosle como queramos, pero lo que ha hecho el PP comentando que a ellos también los habían espiado (diciendo encima claramente que había sido el Gobierno) es tan absurdo como mi conversación de arriba.

Puede que los hayan espiado, puede, pero no sé por qué me da que alguien se apresuró a decir esto sin tener pruebas para incriminar, por lo que ahora están intentando librarse como pueden. Lo que no se dan cuenta es que están haciendo el mayor de los ridículos con este tema. Y yo contento oiga.