A medida que pasa el tiempo te vas dando cuenta de que la gente de tu alrededor va cambiando de una manera u otra. Va terminando sus carreras, buscándose su trabajo, empezando y terminando relaciones, cambiando de lugar de residencia, viajando… y es que aunque en muchas ocasiones parece que vas a su ritmo, no es así, solo estás parado viendo girar a un tio vivo al que no subiste porque se te pasó la oportunidad.

Y aunque muchos te dicen que no te preocupes, que esto es una carrera de fondo, hay días en los que te parece que nunca vas a llegar a la meta, ya que hace mucho tiempo que la perdiste de vista. Y aunque sabes que tarde o temprano llegarás, no puedes evitar tener ese sentimiento de angustia dentro tuya que te dice que ya te has perdido muchas cosas y que cuando llegues, va a ser demasiado tarde.