El susodicho pez en plena caza

Hoy revisionando mis lecturas me he encontrado con la noticia en La Voz de Galicia que un pesquero de Celeiro capturó un pez abisal en sus nasas por error, y la verdad me ha llamado enormemente la atención.

Para el que no lo sepa, un pez abisal es un tipo de pez que habita en las profundidades más oscuras del mar, allá donde no llega la luz. Sus características principales son formas extrañas y feas y unas aptitudes físicas especiales para cazar en áreas sin luz, por ejemplo, el que capturaron los marineros tiene un apéndice que emite una pequeña luz para atraer a sus presas a la boca.

Pero lo que me ha llamado la atención no es la captura del pez en sí (se puede haber desorientado y haber subido unos cuantos metros), sino que esta especie llamada pez balón posee una relación muy especial entre los géneros de la especie, ya que la hembra llega a alcanzar los 60 centímetros, mientras que el macho mide solo cuatro y vive alojado en la boca de su compañera alimentándose de la sangre como un parásito

¿No es increíble este dato? A mí me lo parece… aunque seguro que alguno suelta que en los humanos pasa al revés, que algunas acaban chupándole la sangre a los maridos… (nótese el humor por favor)