Dedos de unos acampados (no puedo sacar sus caras)

Ayer terminé oficialmente el tercer campamento de los cuatro que iba a hacer este verano y aunque aún me quedan 12 día, creo que ya puedo sacar conclusiones y decir que estoy bastante satisfecho con lo que he hecho durante mes y medio.

Echando la vista atrás y al artículo donde contaba los miedos que tenía, creo que los he superado con una nota bastante alta.

Para empezar, trabajar como iniciador de piragüismo me ha encantado. He enseñado a los chavales una actividad que me encanta y creo que lo he hecho bastante bien, ya que no he recibido ninguna queja por parte del equipo ni del director del campamento. Como nota negativa podría poner que mi actividad es la que menos valoran los chavales, pero viendo lo malo que es el material que tenemos (los kayak pesan muchísimo y son muy malos), es bastante lógico que lo hayan hecho.

Las instalaciones son Increíbles. Gandarío es un albergue xuvenil inmenso, con muchísimas zonas para hacer actividades y un emplazamiento irrepetible, ya que está al lado de la playa con acceso directo. La nota negativa son los problemas empresa y Xunta. Trabajo para una empresa que siempre ha tenido problemas con este albergue por determinadas cosas, por lo que los que vamos a hacer campamentos somos tratados como el enemigo pese a que somos los que estamos en el fuego cruzado sin ninguna culpa. Esta situación ha ido mejorando a lo largo que pasaban los días, pero aún así pasamos situaciones bastante complicadas por culpa de gente que se cree lo que no es y que quiere mandar más que el Papa.

En cuanto al equipo, pues tengo sentimientos encontrados. Por un lado, el equipo con el que iba a ir en un principio ha sido inmejorable, hemos tenido un buen rollo increíble y gracias a esto el campamento ha salido a pedir de boca pese a algunos problemas que tuvimos (y aún me queda un turno con ellos). En la otra banda, está el equipo en el que estuve de “agregado”. Con este equipo la relación bien, conocí a gente inmejorable y muy válida, pero lo cierto es que no todo fue así. He conocido a gente que me ha sacado de mis casillas y con la que me he tenido que callar mucho para no causar problemas, gente incompetente que no sabe trabajar como monitor de tiempo libre y gente con la que he tenido que hacer un esfuerzo estoico para aguantarla ya que su forma de ser y de decir las cosas me irritaban de sobremanera.

Pese a esto, este verano está siendo un gran verano. Pese a que ahora lo estoy llevando bien a nivel cansancio y ganas, no sé como voy a estar a finales de agosto, aún así, me tomo este último turno con muchas ganas. Veremos que ocurre al final.