En un suspiro se ha ido este 2010, un año que nos ha dejado muchas cosas no demasiado buenas en el terreno general pero que no ha sido demasiado malo en el terreno personal. Me han pasado más cosas buenas que malas y aunque hay aún muchas cosas de mi vida que me gustaría cambiar, no tengo razones para quejarme.

En lo personal sigo teniendo unos amigos increíbles, una familia que siempre está ahí y una estabilidad que ya quisieran muchos. Aquello de tener pareja aún se me resiste, pero es algo que no me quita el sueño.

En lo profesional, he dejado de ser coordinador de ¡Vaya Tele! (sigo como editor) pero he vivido un verano inimaginable, trabajando en algo que me apasiona junto a una gente tan maravillosa y válida que no podría encontrar muchos adjetivos positivos para describirla. Si puedo repetir este año, lo hago sin dudarlo.

Y para terminar este año, al que le podría poner una nota general de 7.5, he recibido hoy un email de mi yo pasado gracias al servicio Futureme. Ni me acordaba de haberlo enviado el año pasado y lo cierto es que me ha emocionado ver lo que cuento, ahora mismo voy a escribir uno para dentro de un año, algo que os recomiendo que hagáis ya que es genial recibir unas palabras de tí mismo de hace un año y ver como has cambiado.

Así que solo me falta decir, adiós 2010, espero que el 2011 sea al menos tan bueno como tu hermano mayor. Y a todos vosotros, queridos lectores que no comentáis casi nunca, desearos una buena entrada en el 2011, que este año que entra sea mejor que el que se va, pero peor que el que va a venir en un año.