I blog...
¿Blogueo, luego existo? Perfecto para un ermitaño

Hace un par de días (creo que fue ayer) leí una entrada en Bloguismo donde se recopilaban enlaces sobre blogs, y uno de ellos era de Christian Van de Herst, una de las cabezas visibles de la web Maestros del Web, donde comentaba que hacer con los blogs abandonados. Él se refería a esos blogs, en su mayoría personales, que tiene la gente y que acaba dejando de lado porque no tiene que actualizar o porque prefiere otro tipo de publicaciones tipo Tumblr o Twitter donde escribir sus cosas.

No voy a decir que no he pensado nunca en abandonar el blog porque estaría mintiendo, pero sí puedo decir sin hacerlo que ese pensamiento no me ha durado más que un par de horas, ya que al final siempre encuentro una razón para seguir manteniendo mi blog personal, el cual va a cumplir siete años en pocos meses.

Ahora bien, con toda la blogocosa llena de blogs temáticos, blogs comerciales, blogstars y demás ¿vale la pena tener un blog personal? Pues sí y no. Para explicarme he escrito una pequeña lista con temas a tener en cuenta si quieres tener, o quieres seguir, con un blog personal.

  • Si te gusta escribir sobre cualquier cosa, un blog personal es el sitio perfecto.
  • ¿Te gustan las motos? ¿O solo te gustan los peluches azules? Pues puedes escribir sobre ello. Quizás al final acabas haciendo un blog temático, pero a lo mejor en un momento te apetece escribir sobre otro tema. ¿Y vas a dejar de hacerlo porque no son peluches azules? El dicho dice, es tu blog y te lo follas cuando quieres ¿no?
  • La constancia no es buena amiga. Si te planteas escribir 10 post a la semana, mal vas. Si te planteas escribir una entrada al día, vas aún peor. En un blog personal se escribe de lo que te apetece y cuanto te apetece. Si hoy no quieres, pues ya habrá un mañana o un pasado.
  • Si eses mañana y pasado no aparecen y se te han quitado las ganas de escribir, tranquilo. Es normal no tener la misma ilusión por escribir pasado un tiempo. Esas ganas quizás vuelvan… o quizás no. Si no lo hacen, tampoco es tan terrible ¿no? Piensa en los momentos interesantes que has tenido con tus entradas.
  • Si te importan mucho los comentarios, mejor que lo pienses mejor. Ahora mismo, los comentarios están en caída libre, la gente prefiere comentar en su Twitter o en su Facebook lo que le ha parecido tu entrada que hacerlo en tu blog. No te lamentes por ello, ya que los que quieran realmente opinar sobre algo, lo harán en tu blog y seguro que con un comentario realmente interesante.
  • ¿Visitas? ¿Qué visitas? Todos escribimos para que nos lean, pero aquí lo importante es escribir, ya que es lo que te gusta ¿no? Si tienes 100, 200 o 10.000 visitas, eso da igual, tú escribes porque te gusta y de que lo que te gusta. Cuanto más te lean, mejor, pero tampoco hay que obsesionarse.
  • Y la última recomendación es disfruta de tu blog. Es tu espacio en la red, el rincón de tus pensamientos, tus opiniones y debes cuidarlo lo mejor que puedas.

Y si al final acabas abandonando el blog pues que le vamos a hacer, has llegado a un momento en el que no te apetece escribir de la misma manera o ya no te apetece tener presencia en Internet. El mundo no se acaba aquí, hay más cosas que hacer y seguro que tan interesantes o más que tener un blog personal.

Imagen | Alamodestuff