Ayer se presentó en sociedad el iPhone 4S, el nuevo modelo del teléfono estrella que un servidor se va a comprar ya que el suyo pasó a mejor vida hace casi un año. En muchos sitios leeréis lo buenas que son las especificaciones, lo potente que es la cámara y lo extraño que ha sido que no cambiaran el diseño. Aquí no voy a hablar de eso, si no de cómo Apple mira al futuro constantemente.

Una de las novedades del iPhone 4S es Siri, un asistente por voz que es capaz de entender (en inglés, alemán y francés por ahora) todo lo que le dices dentro de unas pautas y responderte con las respuestas. Lo curioso es que ese sistema ya lo tenía en mente Apple en 1987, y si no echad un vistazo a este vídeo que se mostró en el Apple Futureshock de ese año como concepto:

Una interfaz táctil y un mayordomo que le respondía a las preguntas, simplemente lo que es Siria hora mismo (sin cara, por supuesto). A muchos les sorprenderá este vídeo pero a mi no lo ha hecho tanto, ya que Apple es una de las compañías que cambia el mundo con su forma de ver las nuevas tecnologías y el mundo. Y es que aunque muchos no lo crean, Apple siempre está mirando a sus productos futuros a muchos años vista, creando prototipos que no veremos hasta dentro de unos años e ideas que aún no se pueden materializar. Aunque Siri fue una compra externa, Apple ya lo tenía en mente y por eso se apresuró a comprarla y adaptarla a su sistema. Que tenga futuro o que los usuarios lo usen, ya es otro tema.

¿Con qué nos sorprenderá Apple en los próximos años? Pues no lo sé, pero yo estoy impaciente por averiguarlo.