Esta entrada se iba a publicar en el día de ayer pero la actualidad mandó

Las redes sociales son una parte muy importante en la vida de las personas y por ende, un lugar más donde las empresas quieren promocionarse a cualquier costa. El Partido Popular, que es una empresa al fin y al cabo, sabe muy bien el poder que tiene la red y ya se ha puesto manos a la obra para poder anunciarse lo máximo posible. ¿Cómo? Pues pidiendo a sus simpatizantes que cedan sus perfiles de Twitter y Facebook.

Es una estrategia curiosa cuando menos. La idea es que la gente que quiera, por medio del sistema de las dos redes sociales, puede ceder el uso de sus perfiles para que el Partido Popular durante su convención anuncie lo que quiera por ellos. Lo hace sin conocer las contraseñas (gracias a los sistemas de identificación de aplicaciones) y por tiempo limitado.

Tengo pensamientos enfrentados ante esta estrategia. Por un lado me parece muy bien pensada y que puede llegar a ser muy efectiva, pero por el otro tengo la sensación de que es como vender tu alma al dejar que otros utilicen tu perfil como quieran y encima, para sus intereses. Aunque fuera un simpatizante del PP a muerte creo que haría caso omiso de esta estrategia, porque una cosa es apoyar unas ideas o un movimiento, pero otra es que te utilicen como si fueras un objeto.