Llevo bastante tiempo en Internet. Fue allá por el año 1999 cuando comencé a rondar un ciber-café, que no tendría nada de café hasta muchos años después, cerca de mi casa. Empecé chateando en el IRC, jugando al Quake II en red local y conociendo gente que tenía el mismo interés que yo, esa red universal que estaba dando sus primeros pasos y que ha revolucionado el mundo en el que vivimos.

Aunque comencé, como ya dije, en el IRC, pronto aparecieron ante mí los foros de discusión. Ese tipo de páginas donde la gente escribía sus opiniones y el resto las debatía estuvo en boga mucho tiempo, tanto, que aún siguen subsistiendo aunque las redes sociales los hayan dejado en la mínima expresión de lo que eran en sus comienzos.

En estos foros había una costumbre no escrita muy interesante, y es que cuando estabas completamente de acuerdo con una opinión o querías recalcarla de alguna manera, lo que hacías era citar el texto y poner a continuación un simple +1. Esto quería decir que tú eras el +1, que añadías una opinión más a lo que había dicho ese usuario como para darle más fuerza o más veracidad.

Pues bien, desde hace ya unos cuantos meses Google decidió adoptar ese +1 y hacerlo suyo. Lo puso en las búsquedas, en su Google Reader, en los artículos en blogger y lo adoptó completamente al hacerlo la base de su red social, Google Plus.

El ya no tan buscador no podía sacarse de la manga algo original como el Me gusta de Facebook o el Love de Tumblr. No, tuvo que coger algo tan instaurado en las costumbres de los hard users y hacerlo suyo, porque sí, porque era lo mejor para su estrategia.

Pues aunque suene a pataleta, a mi esto no me ha hecho ninguna gracia. Y ahora que nos han sustituido el Like del Google Reader por el +1 famoso, aún menos. Yo ya usaba el +1 antes de que Google se fijara en él, yo usé el +10000 para marcar aún una opinión e hice la coña del +10 en binario múltiples veces, pero ahora no lo puedo utilizar, porque cada vez que lo hago parece como si estuviera realizando algún tipo de publicidad a Google que no quiero hacer y eso, me toca bastante la moral.

Google, devuelve lo que no es tuyo, devuélvenos el +1