Cuando Apple presentó el iPhone 4S lo hizo junto a una característica que nos dejó maravillados a todos, Siri. Siri es un asistente fácilmente accesible desde el teléfono que nos permitiría hacer múltiples acciones únicamente a través de nuestra voz. Su punto fuerte frente a otros sistemas de reconocimiento era que Siri entendía el lenguaje natural, hacíéndolo mucho más fácil de utilizar.

Desde hace unos meses son un afortunado poseedor del teléfono de Apple y por supuesto, he probado Siri a fondo. Y sinceramente, no he podido más que llevarme una enorme decepción. No me he decepcionado porque sólo entienda inglés, alemán y francés (que también), si no porque el sistema es tremendamente lento.

Por alguna razón los ingenieros de Apple decidieron que para que Siri entendiera el lenguaje natural tenía que comunicarse con sus servidores sí o sí ante cualquier petición. Esto aunque es una característica (debido a necesitar entender el lenguaje natural) en realidad se convierte en su principal defecto. Acciones tan simples como activar la alarma o buscar un contacto se convierten en una espera de entre tres y cinco segundos (con cobertura 3G al máximo). Un tiempo excesivo en el que fácilmente se puede coger el teléfono, desbloquearlo y hacerlo manualmente.

¿Cual sería la solución? Pues implantar una especie de caché que hiciera que Siri respondiera al instante ante palabras utilizadas habitualmente por el usuario. Sí, al principio tardaría pero a medida que se utilizara el asistente se volvería más y más rápido.

¿Corregirá esto Apple? Pues lo desconozco. Por alguna razón Apple ha dejado de presumir de Siri y no ha publicado ni estadísticas de uso ni anuncios de futuros idiomas. ¿Será que está siendo un desastre?