Los que me conocen saben que soy muy futbolero. De pequeño mi padre me solía llevar al Estado Municipal de Pasarón aquí en Pontevedra (todavía está en pie aunque reformado, por cierto) y veía los partidos de mi Pontevedra desde la grada de Preferencia. Bueno, decir que los veía es un decir, porque al principio, como todo niño, me acababa cansando y queriéndome ir antes que ver noventa minutos de un deporte que a mí me gustaba, a mi manera, jugar y no ver.

Aún así, esos viajes con mi padre infundieron en mi un espíritu futbolero que aún se mantiene. En la actualidad soy socio desde hace muchos años del Pontevedra C.F. y voy al estadio siempre que puedo (aunque ahora estamos realmente mal). Los fines de semana son días de poner la radio y escuchar el fútbol, el que sea, porque me gusta hacerlo, porque me gusta todo lo que hay alrededor de él. Sigue leyendo »